El nuevo gerente de EPM de Quintero viene de gerenciar una microempresa

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Alejandro Calderón Chatet saltó de su microempresa de $60 millones de activos a la gerencia de la mayor empresa de servicios públicos del país, con activos de $63,8 billones.

El alcalde de Medellín, Daniel Quintero, anunció el lunes, entre otros cargos, al nuevo gerente de Empresas Públicas de Medellín (EPM), Miguel Alejandro Calderón Chatet.

Es un nombramiento que genera dudas por su falta de experiencia. El último trabajo de Calderón Chatet antes de llegar a EPM —como vicepresidente de finanzas hace cuatro meses— fue como gerente de su microempresa de consultoría financiera, con un capital de 10 millones de pesos.

En el comunicado de EPM se ve que, antes de ser nombrado vicepresidente de Finanzas de EPM en noviembre de 2020, Calderón Chatet trabajó desde 2016 como director de la banca de inversión C&C Gold.

Se trata de una microempresa constituida en 2012, de la que el propio Calderón es representante legal y accionista único, cuyo objeto social amplio gira alrededor de brindar asesorías y consultorías a empresas en temas administrativos, financieros, legales y tributarios. No incluye temas de servicios públicos.

El diputado Luis Peláez, del movimiento Dignidad, le hizo llegar a La Silla Vacía el certificado de existencia y representación legal de C&C Gold. En este puede comprobarse que a 2021 la empresa tiene un capital autorizado, suscrito y pagado de 10 millones de pesos y unos activos de 60 millones de pesos.

Certificado C&C Gold by La Silla Vacía on Scribd

Es decir, Calderón Chatet saltó en noviembre del año pasado de gerenciar su microempresa de 60 millones de activos a ser el vicepresidente financiero de EPM, con activos de 63,8 billones de pesos y un patrimonio de 27,1 billones de pesos a 2020. 

Y cuatro meses después se volvió el gerente, según Quintero, elegido por una firma caza talentos —sin especificar cuál— y con el aval de la junta de EPM.

De microempresario a gerente de EPM

Cómo contamos, en febrero Quintero despidió al anterior gerente, Álvaro Rendón, en medio de una pelea entre sectores políticos tradicionales que lo apoyaron en campaña.

Desde entonces estuvo encargada Mónica Ruiz, vicepresidenta de estrategia con 26 años de experiencia en EPM. 

El nuevo gerente Calderón Chatet es un trabajador social, según aparecí ayer en su perfil de Función Pública, aunque hoy cambió la información. Nació en Boyacá y es hijo del exsenador liberal de ese departamento Jairo Enrique Calderón Sosa, también exalcalde de Sogamoso.

Según el periódico Boyacá Siete Días y una fuente de La Silla en ese departamento, Alejandro Calderón Chatet es familiar lejano del alcalde Daniel Quintero. Su padre, Jairo Calderón estuvo casado con Olga Lucía Calle, tía de Quintero. Aunque Alejandro es hijo del segundo matrimonio, por lo que no es familiar de sangre.

En su hoja de vida publicada en el sitio de EPM Calderón Chatet figura como magíster en Economía de la Universidad de Montesquieu, en Francia, y en administración en la Universidad de Harvard, en Estados Unidos. Sin embargo, el acta que lo nombró como vicepresidente el año pasado aclara que su título de posgrado no está convalidado.

Como experiencia laboral, Calderón certifica que su último trabajo, durante los últimos 4 años, fue como director de banca de inversión en C&C Gold, su microempresa. 

Antes fue cónsul en Boston entre 2005 y 2006, durante el gobierno Uribe, vicepresidente de negocios del Grupo Pegasus (2007-2009), gerente general de Perú Minerals SAC (2009-2012), desarrollador de negocios en Ecopetrol (2013-2014) y vicepresidente de la banca de inversión Silk (2015-2016).

Su mayor experiencia laboral ha sido en C&C Gold.

La Silla consultó el acta de constitución de la empresa y comprobó que Calderón Chatet constituyó C&C Gold en la Cámara de Comercio de Bogotá en 2012, con un capital de 10 millones de pesos y con él como accionista único.

Un año después, en 2013, Calderón Chatet nombró a su papá, Jairo Enrique Calderón Sosa, como representante legal. En 2016, como único accionista, se nombró a sí mismo en reemplazo de su padre, quien falleció en 2019.

La Silla le preguntó a la Alcaldía de Medellín por la firma caza talentos que participó en el nombramiento de Calderón Chatet como gerente de EPM, pero no obtuvo respuesta. 

Por ahora, sin ser claras las razones que llevaron a elegirlo, su perfil contrasta con el de anteriores gerentes de EPM. 

El primer gerente de Quintero, Álvaro Rendón, llegó a su cargo luego de ser Auditor General de la Nación, representante del sector energético en la Constituyente de 1991, y Secretario General de Findeter. Y su antecesor, Jorge Londoño de la Cuesta, fue nombrado gerente de EPM por el ex alcalde Federico Guitiérrez tras haber sido gerente de Invamer por 27 años. 

Dos fuentes de EPM, que pidieron no ser citadas para evitar roces con el nuevo gerente, le dijeron a La Silla que el nombramiento los tomó por sorpresa y esperaban que la encargada, Ruiz, fuera ratificada. “Ella lo estaba haciendo muy bien y se había ganado la confianza de los grupos de interés. Ahora no sabemos qué sigue. Al nuevo gerente lo conocemos muy poco”, dijo una de las fuentes.

Una fuente cercana a Quintero le dijo a La Silla que ese perfil de Ruiz no es el que buscaba el alcalde: “¿Cuál va a ser el aporte innovador de una señora que lleva 20 años en un puesto? Estamos buscando un cambio”.

Los otros cambios

Además, Quintero hizo cambios en 3 secretarías y 5 directivos de entidades públicas.

Estos tuvieron algunos puntos en común. Quintero quitó a funcionarios cuyas entidades han tenido cuestionamientos por su manejo de recursos públicos y críticas a su gestión —Ruta N, el Inder y Metroparques—, y los reemplazó con personas de su círculo y de partidos que lo apoyan. 

Cuatro de los nuevos cargos lo acompañaron en campaña o en su pasado político y dos vienen del Partido Liberal.

Quintero retiró al gerente de Metroparques, Jorge Enrique Liévano, y lo reemplazó con María Eugenia Domíngez, quien venía trabajando como jefa de compras de la misma entidad. Domíngez y Liévano ya habían trabajado juntos durante una década, entre 2002 y 2012, en la empresa de papel Kimberly.

Como gerente, Liévano cambió el objeto social de Metroparques. Con este cambio la alcaldía le dio a Metroparques contratos que antes tenían otras entidades, como el Jardín Botánico, una entidad privada de la que la administración es dueña en un 25 %. 

Como contamos, este movimiento benefició a un grupo político cercano al Alcalde. Metroparques subcontrató a dos empresas de la misma familia, los Vélez Henao, quienes hacen parte del grupo político de los liberales socialdemócratas, una facción de ese partido liderada por el exgerente del Área Metropolitana Eugenio Prieto y por el diputado Luis Ochoa. El grupo apoyó a Quintero en campaña.

Los cambios de gabinete también beneficiaron a los liberales socialdemócratas. Quintero nombró como nuevo secretario de Movilidad a Carlos Mario Mejía, parte de ese grupo político y quien hasta ahora era gerente de Terminales de Transporte.

El enroque liberal tuvo un paso más: en el puesto dejado por Mejía fue nombrado Richard Serna, quien, como contamos, fue secretario de ese partido en Antioquia y asesor del senador Iván Darío Agudelo, aliado de Quintero.

Quintero también cambió a la directora del Inder, Diana Toro. Hace dos semanas, Toro protagonizó un duro debate de control político en el Concejo, en el que el concejal Daniel Duque, de la Alianza Verde, la cuestionó por darle a Metroparques contratos que antes se hacían por subasta pública.

El del Inder fue un movimiento similar al caso del Jardín Botánico. De hecho, benefició a la misma familia. Construgeo, una de las empresas de los Vélez Henao, recibió 223 millones de pesos en contratos del Inder a través de Metroparques.

Como contamos, esa tercerización a través de convenios interadministrativos como los de Metroparques ha sido la jugada de los gobernantes para saltarse las reglas de concursos abiertos que impone la ley de contratación a las entidades públicas.

Como reemplazo de Toro, Quintero nombró a Carlos Romero, quien fue candidato al Concejo por el movimiento político del alcalde, Independientes.

La última entidad cuestionada que tuvo un cambio de mando fue Ruta N, el centro de innovación de Medellín. El nuevo director es Iván Darío Castaño Pérez, quien fue director de Innovación en el ministerio de las TIC, bajo el mando de Quintero como viceministro, durante el gobierno de Juan Manuel Santos. 

Castaño también es decano de ingeniería de la Universidad EAN y hermano del máximo dirigente del liberalismo en Caldas, el senador Mario Castaño Pérez.

Iván Castaño es el tercer director que tiene Ruta N en menos de año y medio. El primero, Juan Andrés Vásquez, fue despedido por Quintero en agosto de 2020, quien lo sacó de su cargo sin consultar a la junta directiva de la entidad, lo que generó la renuncia de varios de los miembros. 

Su reemplazo, Javier Fernández, fue cuestionado por los empleados de Ruta N. En diciembre, como contó Caracol Radio, casi 50 empleados firmaron una carta en la que hablaron de su preocupación por la “profunda inestabilidad institucional” de Ruta N.

Quintero también le dio cargos a figuras de su círculo cercano. Juliana Colorado, la nueva secretaria de Ambiente, y Sergio López, nuevo director de Planeación hicieron parte de su campaña. Colorado como secretaria privada y López como parte del comité directivo. 

El equipo del alcalde de Medellín hoy se parece poco al que apareció en la foto de la posesión en enero de 2020. Han salido la mayoría de funcionarios técnicos que no formaban parte de su equipo político: Carlos Cadena, en Movilidad; Diana Montoya, de Medio Ambiente; Paola Vargas, en Desarrollo; y Análida Rincón en Planeación.

La foto actual, en especial después de este remezón, es más política. Y en el caso de EPM genera dudas sobre la experiencia y capacidad de liderazgo del nuevo gerente.

*Nota del editor: Luego de la publicación de esta nota, La Silla obtuvo información del vínculo familiar lejano del gerente de EPM Alejandro Calderón y el alcalde Daniel Quintero.

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