Tras el fin de Electricaribe la Costa aún no ve la luz

Tras el fin de Electricaribe la Costa aún no ve la luz

Este miércoles en Corozal (Sucre) se realizó una audiencia pública por la mala prestación del servicio de energía de la empresa Afinia. Media hora después de terminado el evento, a las tres de la tarde, se fue la luz en medio pueblo, como de costumbre.

 

Con la salida de la desprestigiada e intervenida Electricaribe y la llegada de dos nuevos operadores, en octubre del año pasado, se celebró el renacer del servicio en la región. Ese día, en el evento oficial, el presidente Iván Duque prendió un interruptor gigante y celebró en medio de confetis y aplausos de los políticos locales que asistieron al lugar. 

Pese a la celebración, el Gobierno sabía que aún faltaban años de inversión para que los usuarios de la región Caribe tuvieran un cambio real en la prestación del servicio de energía. El plan de inversión que estableció el Gobierno con los dos nuevos operadores fue de diez billones en una década.

Tras una subasta, la empresa Afinia (filial de Empresas Públicas de Medellín -EPM)  se quedó con los mercados de Córdoba, Sucre, Cesar, Bolívar y el sur del Magdalena. La empresa Aire (conformada por la Empresa de Energía de Pereira y la firma Latin American Capital Corp) obtuvo el servicio en Atlántico, La Guajira y la mayoría del Magdalena. 

Afinia se comprometió con el Gobierno a invertir 3.2 billones de pesos en cinco años. Sin embargo, los resultados en estos ocho meses muestran que está rezagada. 

Por eso, a los problemas estructurales del servicio en la región, se le suma el rezago en la inversión. Esto podría hacer aún más larga la espera de los usuarios para tener un servicio digno. 

En estos ocho meses poco ha cambiado.

Vivir sin luz en el calor 

Gustavo Sequeira tiene un negocio de comidas rápidas en Puerto Libertador, en el sur de Córdoba, y ha sufrido el servicio de Afinia porque muy seguido cortan la luz entre 5:30 p.m. y 9:00 p.m., la hora fuerte para vender. “Lo primero que se me dañan son los productos cárnicos. Las papas fritas se ponen aguadas y también se dañan. Y con esto tan oscuro nadie viene a comer”, señala Gustavo.

Por el mal servicio, en mayo los habitantes de Puerto Libertador bloquearon la vía que conduce a Montelíbano. Y durante el paro nacional también protestaron contra Afinia.  

El fin de semana pasado, en los barrios Zaragocilla y la Campiña de Cartagena, tuvieron largas interrupciones del servicio. En reclamo hubo quema de llantas y basura. Entre los perjudicados estuvo Mario Vargas, dueño del Abasto Mirador de Zaragocilla hace 17 años. 

“Te pongo un ejemplo, nosotros vendemos avenas naturales y teníamos preparadas 250 para el fin de semana. Como no había refrigeración todas se dañaron. Ahí se pierde la leche, el azúcar, los envases de plástico y la mano de obra. Por lo menos antes avisaban y uno no hacía las avenas”, reclama indignado Mario.

Las escenas se repiten a lo largo del Caribe. Hace dos meses en Montería hubo protestas en la sede de Afinia. En abril, en Soledad (Atlántico) bloquearon las vías por falta de luz durante 72 horas. La semana pasada se le dañó su consola de videojuegos a Camilo Martínez en Barranquilla por las fluctuaciones del servicio en su barrio Villa Carolina. 

También en La Arenosa  Valery Serrano y sus compañeras han tenido que hacer teletrabajo, no por la pandemia sino porque en las oficinas no hay luz. En Sincelejo Octavio Pacheco reclama por las pérdidas de su heladería Las Delicias y los comerciantes del municipio cada vez que se va la luz. 

Como con Electricaribe, las nuevas empresas se convierten en objeto de insultos y chistes en las calles y en redes sociales.

Para que la relación entre los costeños y los nuevos operadores mejore aún se necesitan años de inversión. 

Lo que falta 

Electricaribe dejó rezagada la prestación del servicio de energía en el Caribe porque no invirtió la plata para evitar que la infraestructura (cables y estaciones eléctricas) se deteriorara. A eso se le suma el alto consumo de los usuarios, por el uso de aires acondicionados contra el calor de la región, y las múltiples conexiones ilegales que impiden el cobro del servicio. Esta situación ha generado un círculo vicioso de cultura de no pago, robo de energía, y mala prestación del servicio. 

En ese contexto, en 2016 Electricaribe fue intervenida por el Gobierno Nacional, que en cuatro años invirtió 4.1 billones solo para mantener prendida la luz. 

El Gobierno subastó la empresa y asumió costos como hacerse cargo del pasivo pensional (2 billones de pesos) para que el negocio fuese competitivo. Según los cálculos del oficiales, se necesitan inversiones de diez billones de pesos en diez años.

En el plan de inversión los nuevos operadores acordaron destinar 5,8 billones de pesos en los primeros cinco años. A Afinia le corresponden 3,2 billones y a Aire 2,6 billones. 

Javier Lastra, que entre 2016 y 2018 estuvo al frente de la intervenida Electricaribe, resalta que es una cifra histórica. 

Sobre el caso de Afinia, Lastra apunta que: “El monto de tres billones es importante: 700 mil millones de pesos cada año para cuatro departamentos es muy importante. No se había hecho nunca para los siete departamentos. El tema es la velocidad en las que se ejecuten esas inversiones, que va a determinar la rapidez con la que se mejore el servicio. Acompañada de gestión de recaudo y la  velocidad de control de pérdida”. 

En mayo sacaron un informe reportando una inversión de 118 mil millones de pesos. Según la información que nos enviaron de Afinia el viernes, las inversiones ya están en 210 mil millones de pesos.

“Las principales obras planeadas para este año entrarán en el segundo semestre del año. Todo ello ha exigido una preparación mientras de la compañía, generando todas las capacidades necesarias para el desarrollo de proyectos de tal magnitud (compra de equipos y materiales, contratación de personal, etc.) toda vez que los últimos años el anterior operador ejecutaba inversiones de tan solo 70 mil millones de pesos al año en promedio”; le dijeron desde Afinia a La Silla. 

Las inversiones de Afinia han ido dirigidas a una subestación nueva, siete subestaciones ampliadas, seis nuevos circuitos y 62 mejorados y 722 transformadores de distribución renovados. Según la empresa, ha habido siete por ciento menos de interrupciones en relación con el año anterior. 

Afinia señala que en 2021 el indicador Saidi (Duración promedio de las interrupciones percibidas por un usuario) ha tenido una mejora del cuatro por ciento en relación al año pasado.

No obstante, la inversión aún está rezagada. El exgerente especial de Electricaribe Javier Lastra afirma que: “De octubre a julio se cumplen diez meses de la llegada de los nuevos operadores, ya deberían tener inversiones de por lo menos 400 o 500 mil millones de pesos”.

Para el ex superintendente regional Elverth Santos el avance tampoco es significativo: “Si tienes que invertir 3,2 billones de pesos y has invertido 130 mil millones de pesos, quiere decir que el servicio ha mejorado solo en un cuatro por ciento”. 

En el Congreso ya se escuchan voces críticas contra los nuevos operadores, similares a las que hace poco había contra Electricaribe. 

El representante de Cambio Radical Héctor Vergara, en un debate de control político, cuestionó las inversiones de Afinia: “Lo que se percibe en el Caribe es desolación, decepción e insatisfacción porque hoy tenemos un servicio de energía eléctrica igual o peor del que teníamos antes (...) Todas las protestas, las quejas y los plantones que vienen desarrollándose en estos cinco departamentos del Caribe son fundados porque las interrupciones son muy similares a las de la horrible noche”.

Además, las inversiones que ha hecho Aire son mayores a las de Afinia, pese a que tiene que gastar 2.6 billones de pesos, 600 mil millones menos que Afinia. Según el último informe de Aire, del mes de junio, han invertido aproximadamente 346 mil millones de pesos. 

En estos tres meses Aire debería destinar 174 mil millones para llevar un ritmo de inversión acorde con lo planificado. 

Desde el Gobierno nacional son más optimistas. El ministro de Minas y Energías, Diego Mesa, dijo durante la inauguración de una obra de redes eléctricas en Barranquilla que el servicio va por buen camino. 

“Este es un tema gradual, un tema que toma tiempo, pero que ya se empiezan a ver las inversiones, las mejoras en calidad. Poco a poco, en un periodo de cinco o seis años, aspiro ver a la región Caribe con el mismo servicio que hay en el resto del país”, dijo el ministro. 

Por ahora, para muchos usuarios, lo único que ha cambiado es el nombre de la empresa que les envía la factura cada mes. 

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