¿Qué significa la baja de 'Uriel' para el ELN y para el conflicto?

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Luis Fernando
Luis Fernando Trejos Rosero

 

Es una baja de un mando estratégico regional pero que no afecta en nada las dinámicas nacionales del ELN. Por otro lado, creería yo, se deben estar replanteando mucho el tema de la seguridad en el Chocó, en la medida en la que la operación en la que le dan de baja evidencia que la Inteligencia del Ejército logró infiltrar su cuerpo de seguridad. Y me imagino que también habrá algún tipo de debate interno sobre los mandos de nueva generación, que son muy apegados a redes sociales, de cómo Uriel fungía más como relacionista público que como comandante guerrillero. 

No cambia la dinámica del conflicto porque hay que entender dos cosas. La primera es que en Colombia, ahora mismo, no hay un conflicto sino múltiples conflictos. Y él era mando de estructuras que están en un territorio específico que es el Chocó, del sur del Chocó. Él no era un mando nacional; no era parte del COCE -Comando Central-, ni de la dirección nacional del ELN. Entonces, esto afectaría dinámicas muy locales de esa organización armada. 

La segunda es que puede afectar ciertos trabajos político-ideológicos y de propaganda, que eran al parecer las áreas en las que se destacaba Uriel, porque no era un mando militar. Finalmente, es posible que facilite las negociaciones, los acercamientos con el Gobierno. Esto, en la medida en que él era uno de los mandos que asumió públicamente su resistencia a la negociación. 

Luis Eduardo Celis
Luis Eduardo Celis

Sin duda que la muerte de “Uriel” es un golpe para el ELN y un logro para el Gobierno, en tanto era quizás el hombre más mediático del ELN en los últimos 6 años luego de Pablo Beltrán, que lleva la vocería de la delegación de diálogo que permanece en Cuba.

Alias “Uriel” era un hombre destacado del Frente de Guerra Occidental, una especie de portavoz de esa estructura que está en el Pacífico chocoano y valluno. Un golpe sin duda a esa estructura que pierde esa voz mediática al igual que para el conjunto del ELN, que en Uriel tenían a un hombre que se metía al debate mediático y eso lo convirtió en un "objetivo de alto valor" para el gobierno que hoy cobra su muerte.

El ELN asumirá este golpe y seguirá en su resistencia armada. La única forma de resolver el conflicto del que participa el ELN es en una mesa de diálogos y negociaciones, muy lejana con este Gobierno. Tema que deberá ser pensado por un próximo gobierno, si quiere resolver de raíz este conflicto armado que ha cumplido este año 56 años.

“Uriel” es otro mando importante del ELN muerto: no es ni el primero, ni será el último, en un conflicto que continúa.

María Victoria Llorente
María Victoria Llorente

 

La dada de baja de “Uriel”, sin duda, es un hecho mediático significativo pues era un comandante muy mediático, que le gustaba mucho aparecer en los medios, pero no por ello era tan significativo al interior de la organización del ELN. Él en realidad era uno de los comandantes del Frente de Guerra Occidental que opera en Chocó, Risaralda y Valle del Cauca, cuyo comandante es Alias “Fabián”. 

“Uriel” era uno de los comandantes de este frente de guerra, pero no estaba ni en el mando de la dirección nacional del ELN, ni hacía parte del COCE. En ese sentido, por ejemplo, Alias el “Gallero”, que fue dado de baja en mayo de este año, que sí hacía parte de la dirección nacional del ELN y que había sido delegado en las negociaciones con el gobierno pasado, sí fue como más significativa en términos de la estructura de mando del ELN. 

Ahora, de todas maneras, es importante también tener en cuenta que la estructura de mando del ELN y de las Farc son distintas. A veces tenemos la inclinación de comparar, o de ver al ELN en clave del funcionamiento de las Farc y eso no es así. En ese sentido, todo el mando del ELN es mucho más autónomo e independiente que lo que era en su tiempo las extintas Farc. 

En términos del impacto del conflicto, es posible que haya un impacto en la zona de influencia del Chocó. Pero nuevamente debemos ponerlo en sus justas proporciones. Va a haber, por supuesto, reacomodamiento de los cuadros del Frente Occidental. Pero digamos que, en lo que respecta a lo que está sucediendo en el Chocó, uno pensaría en general que este hecho no va a cambiar mucho esta situación. La situación en el Chocó es bien compleja, los niveles de homicidios son muy altos. 

El Chocó es una zona en donde recientemente se estaba revisando todo este proceso de ¡Acuerdo Humanitario Ya!, de cómo se iba implementando por la necesidad urgente de una aproximación humanitaria a ese territorio. Entonces, no es claro que la baja de “Uriel” vaya a implicar un mayor cambio en esa zona. 

Hay una situación compleja con la alta militarización en la región, los procesos de inteligencia y otras dinámicas. Todas las circunstancias que se desprenden de este tipo de operaciones en los territorios y los impactos que tienen sobre la población civil. Lo único que uno podría decir es que no es de descartar alguna escalada, o algún tipo de acción significativa, terrorista, por parte del ELN en represalia por la muerte de alias “Uriel”. 

Nuevamente, la dada de baja de alias “Uriel” tiene un impacto puntual y específico en el frente occidental, pero no en la organización del ELN.

Juan Carlos
Juan Carlos Garzón Vergara

 

La baja de “Uriel” tiene más un impacto mediático y muy localizado en el ELN. Esta baja no implica un golpe estratégico para esa organización por varias razones. 

Primero, el comandante del Frente Occidental no es “Uriel”; es “Fabián”. Uriel estaba en la línea de mando, pero no está en los órganos de decisión del ELN. Es un comandante que tenía mucha visibilidad por su participación en redes, pero él no estaba ni en el COCE, ni en la dirección nacional. De repente “Uriel” ganó notoriedad por algunas entrevistas, cuando saludó a la Segunda Marquetalia y, más recientemente, con las declaraciones sobre los ataques a los CAI en Bogotá. 

Sin embargo, esas declaraciones no representan a la organización, sino que son declaraciones del mismo “Uriel”. Entonces, pues hay que contrastar la visibilidad y el asunto mediático sobre realmente cuál es la influencia de “Uriel”. 

No podemos pretender analizar el ELN como lo hacemos con las Farc. El ELN es una estructura mucho más descentralizada, con autonomía en sus frentes, sus órganos de decisión funcionan distinto a los de las Farc. Nosotros hemos advertido, en varios de los informes de la FIP, que la manera en cómo se golpeó a las Farc, y digamos esta pretensión de que el ELN tenga una derrota estratégica, no se va a conseguir con el ELN a punta de bajas, de personas o comandantes como “Uriel”. 

En lo local, la situación del Chocó va a seguir siendo crítica, sobre todo para las comunidades. No creo que en este sentido el impacto de la muerte de “Uriel” sea importante, más allá del impacto que va a tener en la organización en redes, una cosa más mediática y visible. Uriel es más “showsero” que otra cosa.

kjohnson
kjohnson

 

La muerte de “Uriel” es importante políticamente para el Gobierno; es un golpe mediático para el ELN pero estratégica y militarmente no lo es. “Uriel” era más que todo un vocero, aunque también era un mando medio en el Frente de Guerra Occidental. No hacía parte de la Dirección Nacional de esa guerrilla, por ejemplo, y su radio de poder era el sur del Chocó. 

Su poder y el enigma a nivel nacional provenía de su uso de redes sociales, donde mandaba videos, comunicados, y hacía y organizaba entrevistas. Con su muerte, el ELN ni siquiera ha perdido del todo esa capacidad, pues existe “Alba”, otra figura del Frente de Guerra Occidental que maneja redes a través de las cuales se puede contactar.

En algunos sentidos, “Uriel” también era una figura problemática para el ELN. En unas ocasiones contradecía al COCE, el cuerpo de mayor liderazgo dentro del ELN, incluyendo cuando dijo que milicias de esa guerrilla participaron en las protestas del 9 de septiembre, aunque no hay evidencia concreta que lo confirme. Pablo Beltrán, jefe negociador en Cuba y miembro del COCE, había dicho días antes del video de “Uriel” que eso no era cierto.

También manejaba posiciones contrarias en muchos casos a las de la sociedad civil chocoana, lo cual obstaculizaba esfuerzos como el ¡Acuerdo Humanitario Ya!, aunque lo hacía como vocero del Frente, liderado por alias “Fabían”, el comandante máximo del ELN en Chocó.

Pero por la posición pública de “Uriel”, el Gobierno podrá decir – y ha dicho - que esto es un golpe duro para el ELN y así recuperar un poco de capital político, especialmente el Presidente Duque y Ministro de Defensa Carlos Holmes Trujillo. No lo es, pero en términos de percepciones así parece.

Quizá es una espada de doble filo para el ELN este tipo de figuras: ayudan a promover el pensamiento del grupo guerrillero, lo cual busca generarle capital político. Pero cuando son abatidos – así no sea un golpe militar importante, como es el caso de “Uriel” – le da un capital político particularmente alto al Gobierno.

Sergio
Sergio Guarín Leon

 

Significa muchas cosas para el ELN. Primero, significa la pérdida de uno de sus dos comandantes más visibles en Colombia: “Uriel” junto con “Pablito” han sido las figuras más importantes del ELN en los últimos años, entonces es la pérdida de una de esas figuras. 

Lo segundo, la baja significa la pérdida de uno de los jóvenes del ELN. Porque “Uriel”, que era un hombre de 40 años más o menos, hacía parte del grupo que estaba haciendo el relevo generacional en el ELN. 

Lo tercero, significa que es la pérdida de la persona más vocal de todos los comandantes del ELN en Colombia. Era la persona que hacía más presencia mediática y que hacía un uso muy activo de las redes sociales para distribuir información, se había hecho muy visible. 

Creo que es una baja muy sensible para el ELN. Seguramente esto va a indicar, además, un cambio o la recomposición en la comandancia del frente de guerra occidental, uno muy importante para el ELN. 

En términos del conflicto en general, me parece que la pérdida es un poco menor porque “Uriel” era el símbolo del frente de guerra, era el comandante más visible, pero no necesariamente era el comandante que tomaba las decisiones de todo el frente de guerra occidental en términos militares y estratégicos. 

Los comandantes de mediano rango de la organización siguen activos, y esto va a incidir poco en el teatro de la confrontación general. Es predecible que el ELN tenga alguna reacción de fuerza durante estos días o meses que vienen, intentando ajusticiar o tomar venganza de estas operaciones. En términos generales de como está la guerra hoy en el occidente, va a cambiar poco con esto.

Andrei Gómez Suárez
Andrei Gómez Suárez

La muerte de Uriel significa una bocanada de oxigeno para un Ministro de Defensa cuestionado, que aún no supera la moción de censura en el Congreso, para un Presidente que ha tenido pobres resultados en temas de seguridad, y para una Fuerzas Armadas que han perdido el apoyo de la opinión pública. Para un sector del ELN la muerte de Uriel significa un descanso. Su actitud intransigente creo varias tensiones al interior y con la sociedad, ya que se reclamaba el artífice de las movilizaciones sociales y en ocasiones iba en contravía de la vocería oficial de la delegación de paz en La Habana. Para la continuación del conflicto muerte de Uriel significa la intensificación de la violencia. El gobierno tratará de mostrar que la salida militar paga, como lo hizo el presidente en su alocución. Mientras que el sector de Pablito se radicalizará aún más para tratar de vengar su muerte y mostrar que la paz con este gobierno no paga.

Perfil
Anonimo

 

Es un tema histórico. Realmente es muy poco común que caigan cabecillas del ELN, tanto capturados como dados de baja. Porque a este gobierno, como al de Uribe o al de Santos, en general las cabezas del ELN les han sido muy esquivas toda la vida. 

En 20 años usted no encuentra un comandante capturado o dado de baja, en parte porque la comandancia del ELN no se encuentra en el país, lo que hace que la acción contra su estructura sea muy limitada. 

Segundo, es porque tienen como retaguardia estratégica las fronteras. Entonces entrar y salir de las fronteras es como su salvaguarda y hace que las acciones en contra sean muy complejas. Desde este punto de vista, sí es importante la baja de “Uriel”; es relevante que haya un cabecilla del ELN que caiga porque es algo atípico. 

Ya en la estructura del narcotráfico, de capacidad, aquí estamos hablando de alguien secundario. El ruido que se está haciendo no es comparable ni con la ejecución del Mono Jojoy ni con la de Alfonso Cano, ni de ninguno de los dados de baja o capturados en el Gobierno Santos. 

En general este gobierno, en sus dos años, no ha tenido un gran golpe contra estructuras de gran tamaño, o contra cabecillas del narcotráfico; ni en capturas ni en bajas. La ejecución de “Guacho” por ejemplo. Son criminales que tienen un poder muy localizado, muy territorial, pero no son de orden nacional o no son grandes enlaces internacionales, ni tampoco son grandes financiadores de estructuras políticas con gran capacidad de movilización, como sí lo tuvieron en su momento muchos otros del paramilitarismo o de la guerrilla. 

Con la baja de “Uriel” hay un poco de ruido y de exageración, porque se celebra lo que se logró, y es de los pocos logros que han obtenido.

Tercero, ante el impacto local, lo previsible es que el ELN organice un paro armado, busque quién lo vaya a suceder, pero no va a tener ninguna implicación fuera de ese territorio. El ELN es una estructura muy segmentada, donde cada uno de sus frentes de guerra no es una estructura tan complementaria entre unos frentes y otros, como eran las Farc. Esto no es una estructura centralista o centralizada, sino muy autónoma. Tanto que ese es el gran problema para llevar a cabo una negociación con la organización. 

Entonces, los efectos son absolutamente relativos, y pasará lo mismo que en el Catatumbo con la muerte de “Megateo”: que otras estructuras asumen parte de ese control territorial, o un segundo toma el mando. Pero no vamos a tener un cambio de doctrina o de política del ELN, que es mantener ese control territorial en esa zona como punto estratégico para la salida de cocaína, y para la explotación de varias economías ilegales en el Chocó. 

*Este es un espacio de opinión y debate. Los contenidos reflejan únicamente la opinión personal de sus autores y no compromete el de La Silla Vacía ni a sus patrocinadores.

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