El regreso de Alvarito Araújo

Silla Caribe

El exsenador condenado por parapolítica busca volver como el Fénix entre las cenizas de su extinto partido Alas, al cual el Consejo de Estado le devolvió la personería jurídica y bajo un nuevo nombre jugará en las elecciones legislativas de 2018. 

El reencauche de la otrora poderosa casa Araújo Castro del Cesar es oficial y pasará por el resurgir político de uno sus miembros con más renombre a nivel nacional: el exsenador condenado por parapolítica Álvaro Araújo Castro, fundador del partido Alas que tuvo su auge, al igual que los Araújo, durante el primer gobierno de Álvaro Uribe y que hoy, pese a quedar mermado tras la condena de varios de sus miembros y perder en 2010 su personería jurídica, volverá al escenario electoral de cara a las elecciones legislativas del 2018 por vía de una decisión judicial del Consejo de Estado.

El alto tribunal decretó en 2015 medidas cautelares en una demanda interpuesta por los directivos de Alas que piden impugnar las elecciones de 2010 por supuesto fraude y ordenó al Consejo Nacional Electoral devolverle la personería jurídica, lo que sucedió en marzo pasado con la condición de que deben presentarse a elecciones para mantenerla o hasta que el Consejo de Estado falle.

(El otro reencauche de los Araújo vendría por cuenta de Sergio, hermano de Álvaro, excandidato a la alcaldía de Valledupar en las regionales de 2015 por el Centro Democrático y que para el próximo año quiere integrar la lista del uribismo a Senado).

Aunque Alvarito tiene una condena y una inhabilidad que no le permiten ser candidato, y oficialmente no aparece en los cuadros directivos del partido, La Silla Caribe confirmó que el excongresista se está moviendo para jugar en 2018 liderando la entrega de avales de su partido para las legislativas y, si sobreviven, en las presidenciales, con lo cual Araújo, considerado hasta ahora un muerto político, hará su regreso.

Así nos lo contaron seis fuentes que por aparte se han reunido con él o han mantenido conversaciones telefónicas durante los últimos tres meses en las cuales el exsenador ha expresado abiertamente su deseo de conformar listas a Cámara de Representantes en varios departamentos del país para lograr los cerca de 500 mil votos que necesita el partido para pasar el umbral y mantener su personería.

La capacidad de controlar un partido que para las venideras elecciones tiene la potestad de entregar avales, vuelven a Araújo el superpoderoso detrás del el regreso de Alas, un movimiento que jugará en las legislativas con un nuevo nombre: Somos Región Colombia.

La personería jurídica de Alas fue devuelta gracias a unas medidas cautelares lo cual quiere decir que son otorgadas provisionalmente mientras el Consejo de Estado toma una decisión final frente a una demanda que imputó los resultados de las elecciones de 2010 en las que Alas no obtuvo los votos suficientes para mantener su personería. Desde ese momento las directivas de Alas, que hoy encabeza Mabel Hermida Rivera, exconcejala de Barranquilla y miembro de Alas desde su fundación, comenzaron con los trámites para ser recibir el aval del Consejo Nacional Electoral. En 2016 el tribunal electoral expide la resolución 3189 en la cual acata las medidas cautelares del Consejo de Estado y pide a Alas que envíe la documentación requerida, como estatutos y razón social, para devolver la personería. El aval final lo dio el 4 de mayo mediante la resolución 0909 de 2017. En dicha resolución se inscriben como miembros de la Dirección Nacional a: Mabel Hermida Rivera, representante legal; Royman Amaya (exalcalde de Santo Tomás Atlántico), secretario general; Yanitza Fontalvo, Jorge Alberto Sánchez López y Jorge Alberto Murillo Rodríguez. La excandidata a la Alcaldía de Valledupar, Darling Gómez funge como veedora. De acuerdo con Mabel Rivera, ahora esperan que el CNE fallo sobre la solicitud para el cambio de nombre y pasar oficialmente a llamarse Somos. Dicha solicitud espera ser discutida en Sala plena del CNE en el movimiento esperan que sea para mediados de Agosto, fecha en que iniciarán oficialmente el proceso para conformar sus listas. El slogan, Región Colombia, dice que está basado en la bandera del movimiento, la autonomía regional. Afirma la dirigente que los otros principios son ser de ideología de centro e impulsar un modelo de justicia reparadora. Tan es una realidad el regreso de Alas que incluyo ya les fueron asignados recursos estatales para su funcionamiento, unos 224 millones de pesos, cifra menor en contraste con los 6.395 millones que recibe La U o los 540 millones que recibe MAIS. Sobre el papel de Araújo en esta nueva etapa del partido Rivera le dijo a La Silla: “Álvaro como el mundo sabe está atendiendo sus procesos judiciales en el exterior, esa es su ocupación 100% y está marginado del tema del partido. Es una persona que formó parte esencial de nuestros procesos fundadores del partido y claramente sigue siendo del partido”. /div>

El regreso de Alvarito

Álvaro Araújo Castro es un político de 46 años nacido en Santa Marta Magdalena pero que hizo su poder en el Cesar, de donde es su familia. Es heredero de la casa política de su padre Álvaro Araújo Noguera, patriarca de una de las familias más poderosas del departamento, pero que se ha visto reducida después de que Alvarito y su primo (el exgobernador Hernando ‘Nando’ Molina Araujo) fueran procesados por la justicia por vínculos con el paramilitarismo.

A los 27 años aspiró a la Cámara de Representantes por el Cesar avalado por el Partido Liberal. Dos años después funda su propio movimiento al interior del liberalismo: Alternativa Liberal de Avanzada Social, Alas, con el que se reeligió representante en 1998 y luego dió el salto a Senado en 2002 y 2006.

Fue durante el salto al Senado que la justicia encontró que había recibido apoyo de los paramilitares liderados en el Cesar por alias Jorge 40, entonces amo y señor del departamento y quién decidía las listas a Congreso.

La llegada de Uribe a la Presidencia marcó también un momento de auge del clan Araújo, quien además de tener a Alvarito en el Senado, tenía a María Consuelo Araújo, su hermana, integrando el gabinete presidencial, primero como ministra de Cultura y luego como canciller hasta 2007.

(Actualmente María Consuelo se desempeña como secretaria de Integración Social de la administración de Enrique Peñalosa en Bogotá).

Para las elecciones legislativas de 2006, Alas, el movimiento liderado por Alvarito, se fusionó con Equipo Colombia, que dirigía Luis Alfredo Ramos, exgobernador de Antioquia y actual posible precandidato presidencial uribista (en juicio por parapolítica). Esta alianza duró hasta 2009 cuando Equipo Colombia aprovechó la reforma que permitió el transfuguismo y se salió del partido.

En 2007 el reelecto senador Araújo, quien para ese entonces lideraba una bancada de cinco senadores y ocho representantes, tuvo que renunciar a su curul después de un año de polémica y presión judicial.

En 2010 la Corte Suprema lo encuentra culpable de concierto para delinquir, en colaboración con los paramilitares, lo sentencia a 9 años de cárcel y 10 años de inhabilidad para ejercer cargos públicos.

Actualmente goza del beneficio de libertad condicional otorgado en 2011 por un juez de ejecución de penas de Valledupar y adelanta ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos una queja por la posible vulneración de 15 de sus derechos fundamentales.

Para las elecciones de 2010 un mermado y solitario Alas trató de mantenerse en el Congreso pero, como contó La Silla Caribe, se quedaron cortos por en votación y perdieron su personería jurídica. 

Sin embargo, el Consejo de Estado en 2015 decretó las medidas cautelares que hoy lo tienen con oxígeno. 

De correrías por Colombia

En una conversación con La Silla Caribe Araújo afirmó que está concentrado en resolver su proceso judicial en el Sistema Interamericano y que por lo tanto se ha mantenido al margen de los procesos del partido, que para estas legislativas participará con el nombre de Somos.

Negó haber hablado de avales con políticos resaltando que él no era la persona encargada de entregarlos pues hoy no ocupa ninguna posición en el partido

Pero él sí está negociando políticamente avales, como lo confirma una reunión el pasado 6 de julio en la casa de la mamá del exalcalde de Valledupar Fredys Socarrás, –quien militó en Alas y hoy se encuentra en las toldas del Partido Liberal que, como contó La Silla Caribe, lo llevó al viceministerio del Trabajo–.

Ese día en Valledupar se dio un encuentro entre viejos amigos del grupo de Alvarito, los cuales fueron convocados por éste para presentarle el nuevo proyecto Somos y convidarlos a armar una lista a Cámara en el Cesar.

 

”Yo no soy funcionario del partido, por supuesto conozco a la gente que está ahí, son mis amigos”

Álvaro Araújo, exsenador.

A esa reunión asistieron, además de Alvarito: Arturo Calderón, aspirante a la Cámara por el Partido Liberal; Félix Varela, exsenador de Alianza Verde; Iván Murgas, hijo del exgobernador del Cesar Jaime Murgas, Hernán ‘Pipe’ Araújo, exconcejal de Valledupar; Antonio María Araújo Calderón exalcalde de La Paz; Wisam Faraj, exgerente de TrasValle; Ricardo Quintero exdiputado del Cesar; y el propio Fredys Socarrás.

Allí, el exsenador les presentó la propuesta de su nuevo partido, Somos, les mostró el logo, y la estrategia que llevan para los próximos meses con un discurso de “autonomía regional”.

Esto nos lo contaron dos personas presentes en la reunión y una tercera que se enteró de primera mano.

Básicamente Somos plantea para 2018 una especie operación avispa, con la que busca conformar listas a Cámara en todos los departamentos y así tratar de asegurar el umbral que para las próximas elecciones, según afirman los conocedores, rondará los 500 mil votos.

Somos no llevará candidatos a Senado. Para Cámara, está tocando las puertas de las principales casas políticas de las regiones para ofrecer sus avales como una forma de llevar candidatos no tan fuertes que por sí solos no tendrían espacio en las listas de los partidos tradicionales.

En la reunión con el grupo Calderón – Socarrás, que hoy por hoy son los contradictores naturales del superpoderoso clan Gnecco, como en sus días de auge lo fue el clan Araújo, los otrora aliados de Alvarito le desearon suerte en su proyecto pero declinaron su invitación para aventurarse a conformar una lista a Cámara con él.

Aún así “él (Alvarito) se sigue moviendo por Bosconia, por Aguachica, buscando a su sus amigos, sacar esa lista en Cesar es una cuestión de honor”, afirmó alguien cercano a los Araújo que pidió no ser citado.

Hace un par de meses, como contó La Silla Caribe, el mismo Araújo ya le había ofrecido un cupo en la lista a Cámara por Alas a Jaime González, excandidato a la Alcaldía de Valledupar por Cambio Radical, quien es pariente suyo y también es cercano al grupo de Socarrás, pero este declinó la invitación por sus deseos de volver a aspirar a la Alcaldía.

Pero los esfuerzos de Alvarito por aprovechar esta medida cautelar del Consejo de Estado para jugar de nuevo en la política pese a su condena no se circunscriben sólo al Cesar.

La Silla Caribe también confirmó sus intentos por sacar una lista en Magdalena, la cual ya tiene candidatos potenciales y en la que está colaborando el aspirante al Senado por Cambio Radical, Antonio Zabaraín, esposo de la actual representante conservadora por el Atlántico Inés López, quien no volvería a aspirar para darle paso a su marido.

La fórmula de Cámara de Zabaraín en el Magdalena, Adolfo Larios (excandidato a la Alcaldía de Ciénaga apoyado por el grupo de Zabaraín), iría por el viejo Alas ya que en la lista a Cámara de Cambio Radical los cupos están llenos con Fabián Castillo (actual representante), Jaime Peña Peñaranda, exalcalde de Plato; y José Luis Pinedo, hijo del excongresista y parapolítico Miguel Pinedo. 

De acuerdo a cuatro fuentes consultadas por aparte y a quienes Alvarito se los contó, el político también tuvo conversaciones con los superpoderosos Aguilar de Santander para llevar una lista allá, aunque La Silla Caribe no pudo evidenciar esto.

Falta ver si con el cambio de nombre el viejo Alas logra sacudirse del desprestigio acumulado por las condenas de Alvarito y sus otros miembros, y atraer a los políticos para que le acepten alianzas y lo ayuden a pasar el umbral. Si no es que pierden la demanda en el Consejo de Estado antes de llegar elecciones y los intentos de Araújo para regresar a la política queden en meros deseos.  

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