El propio Quintero le pone el megáfono a su revocatoria

Html

Los movimientos que buscan tumbar al Alcalde son dirigidos por figuras cercanas al uribismo, pero secundarias, como exediles y un candidato quemado al Concejo.

El fantasma de una revocatoria contra el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, comenzó a sonar desde enero cuando llevaba tres semanas de mandato y volvió a ser objeto de debate en las últimas semanas. Curiosamente, sobre todo gracias al propio Quintero.

El Alcalde, envuelto desde agosto en una pelea con el empresariado paisa por el manejo de Empresas Públicas de Medellín (EPM), compartió el 9 de octubre un artículo de Las2Orillas titulado ‘¿Quiénes están detrás de la revocatoria de Quintero en Medellín?’.

 

 

En él Daniel Zapata, quien ha escrito varias notas a favor del Alcalde en el portal, señala que sectores cercanos al expresidente Álvaro Uribe y el exgobernador Sergio Fajardo estarían detrás del movimiento revocatorio.

Tres días después, el lunes festivo, fue tendencia en Twitter #RevocatoriaDanielQuintero, con mensajes en contra del Alcalde y videos que explicaban el paso a paso del proceso para sacar del poder a un mandatario local.

El tema volvió a la agenda el jueves pasado, nuevamente por el Alcalde, que compartió la publicación de un edil de la Comuna 2 que decía estar siendo presionado para sumarse al movimiento.

 

 

La Silla pudo verificar que sí hay por lo menos cuatro movimientos revocatorios pero carecen de figuras de peso, por lo menos por ahora.

Los dirigen exediles, un candidato quemado al Concejo y algunos empresarios. 

Todos son cercanos al uribismo, en especial a la casa política del exministro Luis Alfredo Ramos -cuyo hijo Alfredo fue segundo en las pasadas elecciones a la Alcaldía y hoy es concejal-, y en menor medida al sector que dirige la senadora Paola Holguín. Pero no han recibido un respaldo explícito por parte de las cabezas de estas fuerzas.

Por ahora, estos movimientos sorprenden por su existencia en una ciudad caracterizada por la falta de una oposición fuerte y en la que por primera vez se considera la opción de una revocatoria, y porque es el propio Alcalde quien les pone el megáfono.

Con voces uribistas, pero de segunda línea

Para prosperar, una revocatoria solo se puede convocar formalmente cuando un alcalde cumple un año en el cargo y luego tiene seis meses para recoger firmas. En este caso sería desde el 2 de enero y necesita 92.000 firmas, una tercera parte de los votos que eligieron al Alcalde. 

El movimiento madrugó, pues comenzó oficialmente el día de la independencia de Antioquia, el 11 de agosto, tras la renuncia de la junta de EPM por diferencias con Quintero.

Esa noche Alejandro Posada, un exedil del Centro Democrático en la Comuna 12 decidió, sin muchas expectativas, crear un grupo de Whatsapp al que llamó ‘Revocatoria Daniel Quintero’. 

Eran las 9 de la noche. A las 11, ya había tres grupos, con el límite de 256 personas en cada uno, y luego migraron a Telegram, donde en 15 días sumó 1.000 personas. 

Entre ellos estuvo Juan David Valderrama, primo de Fajardo y quien compitió con Quintero en la campaña a la Alcaldía. Valderrama le dijo a La Silla que estuvo “una hora” en el grupo y que se salió en cuanto supo con qué intención fue creado. 

Dos fuentes del grupo aseguraron que estuvo más tiempo y una de ellas agregó que les dijo que prefería apoyar la veeduría Todos por Medellín, creada, como contamos, por una alianza de sectores sociales con una fuerte presencia de empresarios antioqueños y políticos cercanos al fajardismo.

El chat de Telegram se organizó bajo el nombre de Más amor por Medellín y actualmente cuenta con 3.700 miembros, de acuerdo con lo que nos dijeron Posada y otras 3 personas que están en el grupo. 

Ese movimiento también tiene, según Posada, un equipo de comunicaciones, un grupo jurídico, otro estratégico, conformado por los líderes en un chat privado, y uno económico, “aunque ese todavía no funciona”.

El promotor dice que todos son voluntarios y que no tienen detrás a ningún político. “Me han llamado por ahí 8 políticos - excandidatos a la Alcaldía, un exalcalde, concejales actuales y anteriores-, pero a todos les hemos cerrado la puerta. O de pronto se les deja ajustadita, porque luego pueden ser importantes”, agregó. 

También dice que él no tiene vínculos políticos y que, de hecho, renunció a la Junta de Acción Comunal en 2017 porque no tenía tiempo para esa ocupación. 

Pero algunas publicaciones en sus redes sociales muestran cercanía con el uribismo

Por ejemplo, el 31 de octubre de 2019, día de las elecciones regionales, publicó varios trinos en respaldo al hoy concejal Simón Molina, de la línea de la senadora Paola Holguín. 

Uno de ellos tenía el mensaje “Yo soy Paolo” e incluía un link a una cuenta “Posada en las calles”, que tiene un logo con esa consigna como foto.

 

 

Hay otros grupos además del de Posada. 

Julio González, un abogado cercano a Luis Alfredo Ramos que no alcanzó a llegar al Concejo en 2019 por el Centro Democrático, le contó a La Silla que lleva un mes reuniéndose en el Club Unión con un grupo de cerca de 30 empresarios como Juan María Cock, médico y miembro de la junta del centro cardiovascular Somer Incare en Rionegro, y Daniel Villegas Díaz, exgerente de la Clínica Medellín.

Justo el viernes formalizaron la creación de la Corporación Primero Antioquia, con la que esperan inscribirse como comité promotor de la revocatoria el 2 de enero de 2021.

González le dijo a La Silla que las conversaciones actuales “no son con políticos, son con empresarios, estudiantes, con gente inquieta” y también con los otros colectivos.

Aseguró que ha hablado con Posada y con los miembros de otro grupo, llamado Medellín cuenta conmigo (similar al eslogan de la alcaldía de Federico Gutiérrez, Medellín cuenta con vos), uno de los que promovió el hashtag de la revocatoria el pasado fin de semana.

Otra de las figuras del ramismo que promueve la revocatoria es Camilo Salazar, quien trabaja como asistente de Luis Alfredo Ramos y le dijo a La Silla que “esto debe ser algo de los ciudadanos. No sé si Alfredo (el concejal) haga parte, de pronto podría ayudar”. Salazar nos dijo que no está adscrito a un grupo y que apoya la iniciativa por su cuenta.

El concejal Ramos le aclaró a La Silla que en estos movimientos “hay muchas personas conocidas que me han invitado, pero he dicho que no”. Agregó que la revocatoria “debe ser un tema ciudadano” y que él seguirá como opositor al Gobierno, pero desde el control político.

Esta sería la estrategia más práctica de la oposición, de acuerdo con el profesor Néstor Julián Restrepo, coordinador de la maestría en Comunicación Política de la Universidad Eafit: “Las dificultades logísticas de una revocatoria hace que sea más probable que busquen la caída de Quintero por una destitución, denunciando algún mal manejo, que es la estrategia de la veeduría Todos por Medellín”.

Fabricar su propio fantasma

Quintero le dio visibilidad a la revocatoria cuando solo llevaba 3 semanas en el poder. 

El 22 de enero, en medio de las críticas por los desmanes en las protestas del día anterior, trinó:

 

 

Aunque ya había una tendencia en twitter pidiendo su revocatoria, luego de su mensaje creció al punto de alcanzar los 8.892 trinos para las 11 de la mañana. 

El Alcalde retomó el tema en agosto. Luego de que Uribe respaldó a la veeduría Todos por Medellín, el alcalde respondió con un tuit que decía que daría “todas las garantías al movimiento revocatorio del expresidente”.

Su más reciente mención a la revocatoria fue cuando compartió el trino del edil Rodríguez según el cual lo estaban presionando para sumarse a la revocatoria. 

El edil le dijo a La Silla que no esperaba que su mensaje tuviera ese alcance y que se arrepiente de haber publicado el mensaje, pero luego de hablar con La Silla, en la noche del viernes, retuiteó su propio mensaje. 

Además, en los días anteriores no solo se había dedicado a defender la gestión de Quintero sino que hizo trinos similares en los que, como en el que se hizo viral, etiquetó al Alcalde y a miembros de su gabinete.

 

 

Una fuente de la Comuna 2 nos dijo que Rodríguez, quien lleva dos periodos como concejal, “suele estar buscando el favor de políticos”. 

Le ha dado resultado. Es cercano al exgobernador Luis Pérez, quien nos confirmó que lo conoce por su apoyo al movimiento Ahora Sí Antioquia, una plataforma que respaldó su campaña en 2015. 

Rodríguez Lainez también tiene vínculos con el Partido Conservador, pues el año pasado fue fórmula del conservador Lucas Cañas, que aspiró al Concejo.

Su caso y las menciones constantes de Quintero a la revocatoria le llaman la atención de Juan Arenas, profesor del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia. “Las revocatorias se corresponden muy bien con el estilo de gobernantes que viven en campañas. Por eso, para los opositores promoverla puede ser un arma de doble filo”, dice.

Una persona cercana al Alcalde le dijo a La Silla que le tiene mucha confianza a su jefe ante una revocatoria: “Él para campañas es buenísimo. Eso le dejaría más ganancias que pérdidas a él”. 

Otra fuente cercana al ramismo nos dijo que, en escenario de una revocatoria, “el alcalde puede incluso fortalecerse”.

Eso podría explicar tanto la timidez de las figuras visibles de la oposición para respaldar la revocatoria, como el entusiasmo de Quintero para alentar un escenario que lo devolvería a un rol que maneja bien: el de candidato.

 

Compartir
0