Los hilos que tejen una nueva sombra sobre Fredy Anaya

Silla Santandereana

Una negociación para modificar el POT de Floridablanca dejó en evidencia a Spazios Urbanos, una empresa con vasos comunicantes con el súperpoderoso congresista.

El representante del viejo PIN, Fredy Anaya Martínez, quien este año eligió a su esposa Nubia López como la representante liberal más votada de todo el país, ha construido un emporio empresarial a la par de su carrera política que lo ha convertido en uno de los personajes más controvertidos y poderosos de la región.

Aunque hasta ahora solo tres firmas -Sayan Ltda, Polo Construcciones y ELS Ingeniería- habían salido a la luz debido a que su crecimiento ha estado ligado en buena parte a su injerencia en varios fortines políticos y las relaciones de varios de sus directivos con él, La Silla encontró otra empresa que, además de guardar el mismo patrón, se ha movido con algunas sombras desde su creación. 

Una negociación para modificar el POT de Floridablanca, el segundo municipio más grande del área metropolitana y uno en los que Anaya tiene fuerte injerencia política, dejó en evidencia a Spazios Urbanos, otra firma que tiene mucho en común con él.

La empresa

Spazios Urbanos SAS fue creada en abril de 2014, pocos días después de que Anaya se quemara con poco más de 30 mil votos en su intento por llegar a la Cámara.  Fue concebida con tres objetos principales que no guardan mucha relación entre sí: actividades publicitarias, construcción de obras civiles y organización de eventos, incluidos suministro de alimentos y aseo.

 

Desde su origen ha estado vinculada al representante Fredy Anaya. 

Su fundador, según reposa en los registros de la Cámara de Comercio de Bucaramanga, fue Gustavo Enrique Caballero Castañeda, cuñado de William Anaya, hermano del congresista y representante legal de Sistemas de Alcantarillado, Aseo y Agua Natural, Sayan. El subgerente es el hijo de Fredy Anaya, Andrés Anaya. 

Fue Sayan la que referenció a Spazios Urbanos en la Cámara de Comercio, y, de hecho, los papeles de la constitución fueron radicados por un empleado de esa misma empresa. 

Su cercanía es tal, que incluso a pocos meses de fundada, esa empresa pasó de ubicarse en una oficina en el Hotel La Triada al mismo edificio en el que funcionan Sayan, Polo Construcciones y ELS Ingeniería, las tres empresas que tienen vasos comunicantes con Anaya. 

Su primer representante legal fue Francisco Ruíz Orduz, un contratista que tres personas que lo conocen y que nos lo contaron por aparte, nos describieron como amigo de Anaya.  

“Él (Fredy Anaya) nos dio la facilidad de hacer el montaje de la empresa, le pareció que la idea era importante”, dijo a La Silla Ruiz, cuando le preguntamos por el rol de Anaya en Spazios Urbanos. “Fue una asesoría normal”.

Spazios Urbanos no demoró mucho en empezar a figurar en el sector público.  

En agosto de 2014 -a solo cuatro meses de creada- el entonces secretario de Planeación de Bucaramanga, Mauricio Mejía Abello, le entregó una licencia para usar el espacio público de la ciudad instalando 200 canecas de basura con espacios publicitarios en la parte de superior, que podrían ser usufructuados por ellos.

Actualmente buena parte de esos espacios tienen publicidad de Sayan por toda la ciudad. 

Entre junio y diciembre del año siguiente esa empresa tuvo varios cambios.

Por un lado, Kelly Johana Rodríguez Morales, una psicóloga clínica que junto a sus papás hace parte de la lista de amigos en Facebook de Andrés y Santiago Anaya (los hijos de Fredy Anaya), se convirtió en la dueña y representante legal de la Spazios Urbanos; y además emitió acciones para sumar socios.

Quienes las compraron fueron Juan Sebastián Castaño Díaz y Camilo Andrés Castaño Díaz, hijos de Miller Castaño Padilla, el dueño de Petrolabín, una empresa que contrata con el sector petrolero; y Daniel Mauricio Moreno Godoy, hijo de Óscar Mauricio Moreno, representante legal de MR Ingenieros.

Ambos contratistas son amigos de Fredy Anaya y de hecho, cuatro fuentes que conocen la movida política del departamento por dentro, dos de las cuales hacen parte de su grupo, nos dijeron que eran sus aliados. 

“Son del grupo cercano de Fredy, han crecido a la par con él”, dijo una de esas fuentes.

La Silla no encontró pruebas de esa afirmación, pero sí de la cercanía del congresista con ellos. Por ejemplo, estuvo de vacaciones en Dubai con Miller Castaño en noviembre de 2017.

Al respecto, Anaya le dijo a La Silla que los dos sí eran sus amigos y que eso hacía parte de su órbita personal, pero negó cualquier relación con esa empresa.

“¿Es que acaso no puedo tener amigos?”, aseguró. “A mí no me parece raro que Sayan haya recomendado a esa empresa porque el fundador es el cuñado de mi hermano".

Castaño y Moreno fueron los contratistas que se ganaron en consorcio la construcción del Intercambiador de Fátima en Floridablanca, una de las licitaciones más grandes (ascendió a los $44 mil millones) que ha adjudicado la administración de Héctor Mantilla, y que Transparencia por Santander cuestionó por presuntamente vulnerar la pluralidad de oferentes.

Como hemos contado, ese Alcalde, que es ahijado político de la electa vicepresidente Marta Lucía Ramírez, es uno de los aliados claves de Anaya en Santander.

Además de que le ha dado juego a su grupo en la contratación del municipio, impulsó a Nubia López, la esposa del congresista en las legislativas y de hecho lo invitó a su matrimonio este año.

El contrato para cambiar el POT de Floridablanca

Hay otro episodio relacionado con Spazios Urbanos que también tiene que ver con Floridablanca.

Esa historia se remonta a 2015 cuando Unitransa S.A, una de las empresas más grandes de transporte público en Bucaramanga y el área metropolitana, empezó a considerar la idea de construir una gasolinera en un lote de ese municipio que es de su propiedad, pero que no tenía permitida esa actividad en el Plan de Ordenamiento Territorial, POT.

Ese trámite normalmente se solicita ante la Secretaría de Planeación del respectivo municipio, que para darle vía libre debe hacerle una revisión extraordinaria a todo el documento y luego pasarle un proyecto de acuerdo al Concejo para que estudie y apruebe la modificación. 

“Esas revisiones extraordinarias se hacen cada 3 o 4 años y lo que hace la respectiva administración es recoger todas las solicitudes”, explicó a La Silla un exsecretario de Planeación que nos pidió la reserva de su nombre para ahorrarse problemas. 

Según nos explicó esa misma fuente y otra más del sector de la construcción, ese trámite no cuesta plata, salvo los estudios que deben soportar la petición de la habilitación de la zona.

Aún así, para mediados de 2016 Spazios Urbanos le ofreció a Unitransa hacerle el trámite por $1.600 millones.

La Silla no logró establecer cómo fue que Spazios terminó haciéndole la oferta del cambio del POT a la empresa de transporte porque José Santos Pinilla, el gerente de la época, falleció en diciembre pasado; sin embargo sí encontramos que hay un hilo muy fuerte que une a esas dos empresas y que también lleva a Fredy Anaya.

Se trata de Pedro Oróstegui, esposo de Fanny Anaya, la hermana del congresista.  Él es el representante legal de Polo Construcciones, la empresa más poderosa del grupo de Anaya con contratos con las tres entidades en las que tiene juego el congresista. Y paralelamente, fue el jurídico de Unitransa y a partir de 2018 el gerente.

“Yo no le puedo decir cómo empezaron las negociaciones con Spazios Urbanos porque eso estuvo a cargo del otro gerente y no sé cómo él llegó a esa empresa”, dijo a La Silla Oróstegui.

En todo caso, según quedó registrado en un acta de la asamblea de socios que se realizó en marzo de este año en la que se ventila el caso de Spazios Urbanos, en ese entonces los siete miembros de la junta fueron citados al restaurante La Carreta a una reunión extraordinaria con el fin de hablar sobre la autorización para invertir los $1.600 millones para cambiar el POT.

“Nos dijeron (en el restaurante) 'señores, mañana se reúne el Concejo de Floridablanca, nos toca dar $1.600 millones, como ellos (Spazios Urbanos) van a recibir tierra toca darles el 10 por ciento del lote'”, relata uno de los directivos sobre ese episodio en un acta que La Silla tiene en su poder.

Según nos dijeron dos de los miembros de la junta que estuvieron presentes en esa reunión, todos terminaron aceptando porque, en palabras de uno de ellos, “eso fue así como de un día para otro y nos decían que no iba a haber tiempo”.

Eso último se lo confirmó el mismo Oróstegui a La Silla, quien también asistió a la reunión del restaurante.

“El señor gerente de la época dijo que había que hacerlo todo ya, en el entendido de que había que presentar el proyecto para la inclusión del POT de manera rápida”, explicó. 

De esa reunión no quedó acta. Pero se aprobó que la empresa invirtiera esa cantidad de plata en el trámite, algo que algunas semanas después -el 22 de agosto de 2016- se materializó cuando Unitransa firmó un contrato con Spazios Urbanos de “asesoría técnica y jurídica” para tramitar el cambio del uso del suelo del lote a cambio de quedarse con una parte del terreno equivalente a los $1.600 millones que cobraba. 

Sin embargo, como el plazo de ejecución de ese contrato se firmó por solo 30 días y varios meses después no hubo resultados, un sector de la junta empezó a pedir explicaciones y eso ocasionó una división que se atizó cuando internamente descubrieron la relación entre Oróstegui, Spazios Urbanos y Anaya.

“Cuando ya nos dimos cuenta de los intereses que había detrás, decidimos empezar a cuestionar y a pedir papeles y ahí atamos los cabos”, dijo un directivo de Unitransa a La Silla que nos pidió el anonimáto por seguridad. “Lo que nos cobraban solo por cambiar el uso del suelo era lo mismo que costaba construir toda la estación de servicio”.

Oróstegui le dijo a La Silla que no sabía si Spazios Urbanos tenía una relación con su cuñado Anaya, negó cualquier interés en el contrato y nos explicó que había actuado en condición de jurídico -y ahora gerente- para revisar su legalidad.

El capítulo de Unitransa cerró con un giro inesperado.

Después de que en la junta empezaran a cuestionar las relaciones de Spazios Urbanos, Oróstegui empezó a moverse con miras a liquidar el contrato de agosto de 2016. 

En mayo de este año, cuando los ánimos estaban más caldeados, lo hizo y logró que esa empresa no solo accediera a terminar el contrato de mutuo acuerdo, sino que lo hiciera sin cobrar un peso, pese a la magnitud de las pretensiones iniciales.

“Yo les pedí un informe técnico de lo que habían hecho para saber cuánto había que reconocerles, pero no me entregaron nada”, le contó Oróstegui a La Silla. “Dijeron que desistían y por eso se firmó un nuevo contrato con el que terminábamos de mutuo acuerdo el anterior”.

Intentamos comunicarnos con Luis Carlos Flórez Pedraza, quien en febrero de 2017 se convirtió en el representante legal de Spazios Urbanos, para conocer por qué cobraban tanta plata y el por qué desistieron a última hora pero no contestó las repetidas llamadas y mensajes que le dejamos en su número de celular. 

El lote de Unitransa quedó incluido en el proyecto del POT de Floridablanca que este año fue concertado por autoridades ambientales y hace dos semanas fue radicado por el Alcalde Mantilla ante el Concejo para su debate y aprobación.

“Por esas gestiones, Spazios Urbanos no va a cobrar nada”, reiteró Oróstegui.

La crecida con los fortines

Fredy Anaya le dijo a La Silla que no “tiene, no ha tenido, ni tendrá” relación o injerencia alguna en Spazios Urbanos, así como nos reiteró que no tiene injerencia en la Cdmb y en Empas, las dos empresas que -como hemos probado- son sus fortines en Santander.

Sin embargo, el crecimiento de esa empresa, al igual que el de las demás que guardan alguna relación con él, está estrechamente relacionado con esas entidades.

Desde 2016, año en el que su cuota Martín Camilo Carvajal se posesionó como director de la Cdmb, Spazios Urbanos ha recibido cuatro contratos y todos coinciden con una ampliación de su objeto que la habilitó para ejecutar tareas de mantenimiento vegetal.

(El mismo patrón los siguieron las otras empresas relacionadas con Anaya. Todas volvieron a contratar tanto en Cdmb como Empas una vez sus aliados se posesionaron)

Tres le fueron adjudicados en 2016 y en total ascendieron a los $3.382 millones. Dos de esos los ejecutó en consorcio, en uno de los cuales su socio fue ELS Ingeniería S.A.S, la otra empresa que es conocida por hacer parte del grupo de Anaya y que es representada legalmente por Edilso López Suárez, concuñado de William Anaya, el hermano del congresista.

El restante se lo adjudicaron el año pasado, costó $2.070 millones, y Spazios Urbanos se lo ganó en consorcio con Petrolabín S.A.S, de propiedad de Miller Castaño, quien como contamos atrás, es el papá de dos de los accionistas de esa empresa y amigo de Anaya.

De hecho, La Silla encontró que Castaño también guarda una estrecha relación con el director de la Cdmb, Martín Camilo Carvajal, quien le adjudicó a esa empresa un contrato que cerró con único oferente para mejorar las zonas verdes de Floridablanca por $1.200 millones.

A su vez, la esposa de Martín Camilo Carvajal ha ganado contratos en Floridablanca, y, como contamos en octubre de 2016, su empresa ejecutó una consultoría para delimitar seis asentamientos en el municipio. 

El otro contratista que recibió un contrato en la Cdmb recientemente fue Óscar Mauricio Moreno, el papá de otro de los accionistas de Spazios Urbanos, también para reforestación. Ascendió a los $6 mil millones y se lo entregaron en una licitación de único oferente.

Dos políticos del grupo de Anaya, un directivo y un empleado de la Cdmb nos dijeron que Spazios Urbanos es conocido dentro del círculo político de la CAR como la empresa del hijo mayor del congresista, Andrés Anaya, quien fue una de las caras visibles de la campaña de su mamá Nubia López, y sus amigos. 

La Silla no logró probar eso, pero lo que sí encontramos es que Andrés Anaya -al igual que su papá- también es amigo de los hijos de los socios de Spazios Urbanos.

(No publicamos la foto porque no sabemos si hay menores de edad en ella).

Así que si aún, como dice el congresista, él no tiene injerencia en esa empresa, ni en las demás, ni en las entidades públicas donde están sus aliados, lo que sí está claro es que varios hilos llevan a él. 
 

Compartir
0